Solo las hemerotecas son testigos de lo que nos dejan el expresidente Zapatero y la cohorte de exministros después de casi ocho años de permanencia en el gobierno. No es que lo han hecho mal sino que han sido un puro desastre en todos los aspectos. Algunos de sus "palmeros" decían en la despedida que nos acordaremos de la "gran labor realizada" por el presidente...supongo que pensaban que era del día de los Inocentes.
Se van con un país que no hay por donde cogerlo en cualquiera de los temas que se analicen...economía, educación, autonomías, justicia, exterior,etc,.
No vale excusarse en la crisis global, es que lo más grave es la mentira y manipulación constante a las que nos han sometido. Pero para más inri, muchos de los partícipes del desastre continúan aferrados al sillón, incapaces de salir al mercado laboral y dar ejemplo a los cinco millones de parados. No les importa el país ni los ciudadanos, solamente ellos.
No han reconocido sus errores, ni pedido perdón (como, al menos, ha hecho el Sr. Montilla en Cataluña,pero que se queda de senador) ni lo que nos están costando y nos van a costar. Ha sido un abuso por despreocupación de la ciudadanía que creíamos vivir en una arcadia feliz.Es el adiós de Zapatero, "pensionista de alto nivel" para el resto de su vida (cerca de 150.000 euros /año), después dejarnos las arcas del estado vacías, empeñados hasta las cejas (no las suyas,sino las nuestras)y con una imagen exterior devaluada.
Ahora viene el tiempo de los aduladores. Ya algún banquero famoso que aplaudía al Sr. Zapatero, se ha convertido en una acto de fé en el palmero del Sr. Rajoy.
Todos hablan del turismo como la única tabla de salvación, lo cual es un error por donde se mire. El turismo es un dinamizador de la economía, pero no es el del i+d+i.
Está claro que los ingresos por turismo en estos tiempos de crisis son como una bendición caída del cielo, pero hay otras actividades que deben potenciarse porque son las que nos pueden llevar a situarnos donde debemos estar en le concierto mundial y son las relacionada con las nuevas tecnologías, las industrias agroalimentarias, la cooperación aeroespacial, los astilleros, las industrias relacionadas con el automóvil del futuro, las energías renovables, etc.
Las empresas turísticas y los destinos deben continuar en sus planes de mejora y de actualización, sin olvidar a las personas para hacerlas competentes en un mundo competitivo. Aunque estamos cansados de repetir una y otra vez lo mismo, la globalización nos hace ver que los destinos turísticos que compiten con nuestro país son muchos. Solo hay que ir a las AAVV y preguntar cuales son las preferencias de las parejas para su luna de miel...Tailandia, Caribe, Nueva York, India, Mauricio, Seychelles, Croacia, Turquía, etc.
Hay que poner España sobre la mesa para ver que es lo que tenemos hoy y que debemos ofrecer en la próxima década. Tenemos que revaluar la marca España, porque tenemos producto y hay miles de jóvenes formados que pueden dar una imagen de hospitalidad que es lo que en los buenos tiempos nos diferenciaba, ahora con más razón, pues nuestro país dispone de todos los elementos para reinventarlo.
sábado 17 de diciembre de 2011
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