martes 6 de diciembre de 2011

El puente de la Constitución

Unas nuevas vacaciones con este "macropuente" ha permitido unos días relajados de asueto a quienes han podido enebrar la Constitución con la Purísima Concepción: día laico con día religioso.
La Constitución es un día festivo que sirve para que muchos ciudadanos acudan de visita al Congreso de los Diputados. No sabemos si es una visita cultural, política o de morbo para ver "los tiros" en el techo que nos recuerda el 23 de febrero de 1981, con la intentona del golpe de Estado.
Este día que debía ser de concordia y unión, algunos políticos se lo toman como revancha y no acuden al acto institucional que recuerda esta fecha tan importante para todos.
Veíamos en la tele al presidente del Congreso , Sr. Bono, recibir a los ciudadanos con esa sonrisa permanente y una señora le gritó "viva España". La señora realmente no sabía a que España se refería, si a la antigua, a la actual o la del futuro. Porque aquí cada cual campa a sus anchas y la amenaza de la "independencia" nos la recuerdan todos los días, según van ganando adeptos a fuerza de marketing y "amenazas muy "sutiles". O te integras o aquí no te comes una rosca. Ellos se la pueden comer en cualquier sitio de la "piel de toro". Orgullosos de "su patria", la de todos se devalúa, sin que nadie diga nada. Supongo que ese será nuestro destino... a la crisis, más crisis institucional y el pueblo tan feliz.
El puente, desde el punto de vista turístico, se está viendo afectado. Mucha gente se ha quedado en casa, pues las noticias de la economía obligan a tomar medidas drásticas en los bolsillos particulares. Las ocupaciones hoteleras se resienten, da lo mismo en la ciudad, la playa o en las zonas rurales y es que, o se toman medidas urgentes o los resultados no van a ser buenos para nadie.
Pronto llegará Fitur. Algunos de los grandes grupos que dejaron de asistir parece que vuelven. Otros, como Globalia, están haciendo un barrido de altos cargos, no sabemos si para ahorrar o porque los herederos van a ir cogiendo el mando.
Mientras esperamos "ansiosos" para conocer las medidas del próximo gobierno, Standard&Poors amenaza con recalificar a los países del euro a la baja. Estos "calificadores" se han hecho dueños del "mundo-mundial", pues un día sí y otro también nos hacen descender escalones que al final no sé si van a quedar escaleras.
Entre unos y otros "la casa sin barrer".